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Ayer vi “Sin retorno”

Hay varios filmes con el mismo nombre, así que resulta fácil perderse en Imdb buscando este título. Para evitar eso, puede buscar el nombre + Leonardo Sbaraglia + 2010 (o hacer clic en el primer enlace de este post). Así puede sortear sin problemas la marea.Vi a este actor por primera vez en “Plata quemada” y casi inmediatamente después en “Intacto”. Los dos son filmes estupendos y, como pasa habitualmente, asocié esa buena sensación con los actores involucrados. Ví este filme por eso, por Sbaraglia y por Federico Luppi.
En resumen, esta es la historia de un inocente acusado de un crimen. En versión larga, el comediante Federico Samaniego vuelve de una función y atropella la bicicleta de Pablo Marchetti, quien se enoja mucho por esto. El comediante se va y Marchetti trata de recoger su bicicleta: lo atropella y lo mata Matías Fustiniano, un estudiante universitario. El estudiante trata de ocultar su participación en la muerte, primero solo y luego, cuando la culpa se lo come vivo, con la ayuda de sus padres. Samaniego es arrestado, culpado y condenado a cinco años de cárcel, principalmente gracias al esfuerzo del padre del fallecido (el personaje de Luppi).
Esto es sólo la mitad de la historia. Lo central aquí es qué hará Samaniego al salir de la cárcel: originalmente un buen tipo, convertido ahora en una herida oscura y purulenta. No voy a contar qué hace.
El director fue durante años asistente de Marcelo Piñeyro, director de “Plata quemada” y muchos otros excelentes títulos. Se nota su buen oficio: el filme es de punta a cabo la obra de un profesional. Los actores son solventes y la puesta en escena es clásicamente noir, pero se me cae “Sin retorno” por algo que creo no menor:
Si bien la historia es interesante, centrada en el inocente y el culpable (“Crimen y castigo” es referencia inevitable aquí), tiene fallas en el desarrollo de los personajes de soporte. Por ejemplo:
– La hermana del adolescente asesino ¿Qué pasa con ella? ¿Sabe o no la verdad? Si es así ¿Qué piensa?
– El amigo del asesino, que es también testigo y cómplice ¿Qué pasa con él?
– El comediante sufre un cambio de personalidad radical ¿Cómo afecta eso a su relación de pareja, a la relación con su hija?
Estos no son elementos ausentes en el relato, pero sí son apenas mencionados, como al pasar. La hermana se ve de fondo, el amigo hace mutis y la familia del comediante sirven sólo como distracciones en la misión del protagonista. Son todos enormes oportunidades perdidas en cuanto a la extensión del drama.
Esta falta de desarrollo abarca también a los personajes principales:
– ¿Cómo cambia la vida del padre de la víctima?
– ¿Qué le pasa al protagonista en la cárcel?
– ¿Está el asesino adolescente permanentemente drogado para soportar su culpa?
No se equivoque el lector: me gustó el filme. Pero me habría gustado mucho más si el relato hubiese sido acucioso. Hay películas de estatura enorme que no se ahorran detalles, “Deliverance” por ejemplo. Sé que es injusto hacer esta comparación, pero me resulta inevitable. La moraleja es que hay que poner más atención a los detalles.

Roberto Suarez Perez

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Acerca de Roberto Suarez

Vivo en La Habana actualmente

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